Uruguay y Costa Rica, exitosos en lucha contra el coronavirus. Uruguay y Costa Rica se destacan contra la enfermedad: las curvas de contagio disminuyen, la mortalidad es baja y el número de nuevos casos es limitado.

Uruguay Costa Rica coronavirus

Con 746 casos registrados, 20 muertos y 588 pacientes curados, según cifras del miércoles, Uruguay, un pequeño país de 3,4 millones de personas que nunca ha declarado oficialmente la contención total, parece una excepción.

Solo 138 personas estaban enfermas el miércoles, una cifra menor desde finales de abril, y la tasa de infección se situó en 0,74 en los últimos días, lejos de la tasa de infección de 2,5 observada al comienzo de la epidemia en China a finales de 2019.

En Uruguay, la tasa nunca ha alcanzado tal nivel y los expertos científicos ahora están hablando de una epidemia “contenida”.

¿Cifras reales?

El epidemiólogo Julio Vignolo, miembro del comité de expertos que asesora a las autoridades, advirtió que “no debemos caer en el triunfalismo” y debemos “ser cautelosos”. Pero la epidemia “está actualmente bajo control” en Uruguay, con baja letalidad (2.7 %), una disminución regular de casos activos y nuevas infecciones.

¿Las razones de tal éxito? Vignolo subraya primero la velocidad de reacción de las autoridades. Después de que aparecieron los primeros casos el 13 de marzo, el gobierno rápidamente declaró una emergencia sanitaria y cerró las fronteras. Un llamado voluntario de contención fue ampliamente seguido por la población.

Las características demográficas del país, con una baja densidad de población y la ausencia de grandes centros urbanos, con la excepción de Montevideo, también son un factor favorable.

Tecnologías avanzadas

En Costa Rica, es la reanudación desde el martes del campeonato de fútbol a puerta cerrada, el primero en reanudarse en América Latina, lo que marca los buenos resultados del país frente a la epidemia.

Desde que apareció la enfermedad el 7 de marzo, el país centroamericano de 5 millones de personas ha registrado 897 casos de Covid-19, de los cuales 315 todavía están activos. El número de muertes hasta ahora ha llegado a diez.

El país también puede enorgullecerse de tener una de las tasas de mortalidad más bajas (1.1%) en América Latina. Al igual que en Uruguay, un sistema de salud sólido y un alto nivel de educación han facilitado la lucha contra la epidemia.

“La respuesta fue intersectorial e involucró a todos los sectores del gobierno”, dijo María Dolores Pérez-Rosales, representante de la Organización Panamericana de la Salud en el país.

“El sistema de vigilancia de la salud actuó rápidamente y es un sistema de vigilancia sólido, como el sistema de salud”, agrega, y señala también “la respuesta positiva de los ciudadanos” a las restricciones establecidas por el gobierno.

El país, que se ha convertido en un centro para el desarrollo de tecnologías avanzadas desde la década de 1990, también ha podido contar con sus laboratorios, centros de investigación y empresas biomédicas, que se han movilizado rápidamente para luchar contra el nuevo coronavirus, con la idea de reducir dependencia de productos importados.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here