Raza y religión en la representación de las mujeres bolivianas. La fotógrafa boliviana Marisol Méndez regresa a su tierra natal después de años viviendo en el extranjero para reconectarse con su ascendencia.

Mujeres bolivianas

La artista boliviana describe este viaje personal como una experiencia liberadora y catártica.

MADRE es un proyecto personal de la fotógrafa, al que define un viaje introspectivo en relación con su identidad y origen femenino.

Aunque Bolivia es un país multicultural, la representación de las mujeres sigue encalada, explica Méndez.

La fotógrafa buscó desafiar este machismo inherente y celebrar la diversidad, complejidad y contradicciones de su tierra natal a través de la representación de sus mujeres. Explica cómo el proyecto se convirtió en una experiencia increíblemente catártica que le permitió reconectarse con su país, y cuánto ha jugado su madre una importante inspiración e impacto en el desarrollo del proyecto.

– ¿Cómo describirías cómo fue trabajar en tu proyecto MADRE? 

– Al regresar a Bolivia, me enfrenté a las luchas que muchos migrantes enfrentan cuando se trasladan a su país de origen: un sentido de pertenencia privado y un sentido de identidad fracturado. MADRE fue un medio para reconciliarme con mis raíces bolivianas, una forma de dar sentido a una cultura que se sentía familiar, pero distante.

Había pasado varios años estudiando en el extranjero, pero en Bolivia poco había cambiado con respecto a la representación de las mujeres en los medios: seguía siendo blanqueada y unidimensional. La ecléctica escena cultural de Londres y el entorno (en su mayoría) inclusivo me habían enseñado la importancia de reconocer y dar voz al otro.

– En su proyecto ha retratado elementos de religión y raza. ¿Podría hablar sobre cómo las nociones de estos conceptos han influido en su trabajo visual?

– Hasta el día de hoy, Bolivia sigue siendo en gran medida católica. Desafortunadamente, los dogmas católicos refuerzan el complejo Madonna-Whore de la sociedad. Tal comprensión reductiva de la feminidad pasa por alto las contradicciones y complejidades de la experiencia femenina. Pensé que sería divertido desafiar esta ortodoxia sexista al apropiarse de imágenes religiosas.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here