Operar con criptomonedas, un recorrido por sus principales ventajas. En los últimos años, lo relacionado con las criptomonedas ha ido ganando una especial notoriedad en nuestra sociedad. El auge que han experimentado algunas de ellas, como es el caso del Bitcoin, ha convertido a todos los relacionado con este tipo de producto en un fenómeno a nivel mundial.

Operar con criptomonedas

Su gran volatilidad, y las posibilidades que desprenden a la hora de obtener la máxima rentabilidad, han sido los principales factores que le han llevado a tener esa relevancia entre la sociedad general.

Cada vez son más los diferentes gobiernos, empresas tecnológicas y firmas de contabilidad que apuestan por este tipo de divisas como eje central para sus proyectos de futuro, conscientes de la importancia con la que van a contar en el medio plazo. Por lo que nos encontramos ante uno de los productos financieros que está acaparando una mayor atención, con cada vez una mayor cantidad de plataformas que ofrecen sus servicios a los inversores interesados en participar en este sector, como se puede comprobar en este enlace: https://www.tradingonline.es/blog/plataformas-trading-criptomonedas/

Antes de comenzar con las ventajas que se desprende de operar con ellas, es importante entender su definición. Una criptomoneda es una moneda virtual que es creada gracias a un código desarrollado a través de un ordenador. Para entender mejor su funcionamiento, es importante conocer que están formadas a partir de cadenas de datos que indican una unidad. Su principal ventaja frente a las monedas convencionales es su carácter descentralizado. Es decir, no dependen de gobiernos ni existe la posibilidad de que sean controladas.

¿Cuáles son las ventajas que se desprenden de operar con criptomonedas?

Alta volatilidad

Que el mercado de las criptomonedas es especialmente volátil no es ningún secreto para nadie. Todos aquellos inversores que han seguido la trayectoria de las principales monedas que lo conforman en los últimos años se han dado cuenta que una de sus principales ventajas con respecto al ámbito bursátil tradicional es lo relacionado con lo cambiante de sus escenarios.

El ejemplo más claro lo encontramos durante el año 2017 y 2018. El precio del Bitcoin, la moneda virtual de referencia, ascendió en octubre del 2018 hasta los $19.378. Durante este mismo periodo, también cayó hasta los $5.851. Como se puede comprobar, nos encontramos ante uno de los productos más volátiles a los que hemos podido rentarnos en los últimos años.

Esta volatilidad es una de sus principales características, que provoca que el mercado sea especialmente dinámico, imprevisible y emocionante. Los rápidos movimientos de precios de cada uno de los valores que lo conforman son una de sus principales señas identidad. Y también uno de los motivos por los que hay una mayor cantidad de inversores deciden adentrarse en este mundo.

Sin horarios de apertura ni de cierre

Los inversores acostumbrados a la naturaleza del ámbito bursátil tradicional lidian con un gran desafío, que es lo relacionado con acotar sus movimientos de acciones a un horario específico que está presente en todas las bolsas del mundo. Pese a que en la mayoría de ellas se puede operar a través del ámbito online, los horarios siguen presentes, teniendo que planificar cada una de las diferentes estrategias en este sector en base a unas horas determinadas.

El ámbito de las criptomonedas está abierto 24 horas al día 7 días de la semana. Esto se puede conseguir gracias al aspecto que hemos mencionado anteriormente, la gestión descentralizada de todos los recursos. Una naturaleza que impide a los gobiernos convertirse en parte activa del mismo.

Si bien es cierto que al tratarse de una plataforma completamente digital, existen determinados momentos a lo largo del año en los que es necesario cerrar las diferentes plataformas existentes para llevar a cabo tareas de mantenimiento y de actualización, la realidad es que exceptuando esos momentos clave, es posible entrar a operar en cualquier momento del día y a cualquier hora.

Este hecho cobran especial importancia para una gran cantidad de inversores, que prefieren realizar largas jornadas para poder operar una mayor cantidad de transacciones teniendo un control mucho más específico de cada uno de sus movimientos. El estrés que provoca tener que cerrar las operaciones antes de una hora determinado puede provocar importantes pérdidas para el inversor. En el ámbito de las criptomonedas este contexto no tiene cabida.

Agilidad

Frente al contexto financiero tradicional, en el que son típicos los diferentes trámites administrativos a los que enfrentarse antes de realizar cualquier tipo de acción, no ocurre lo mismo en el ámbito de la criptomonedas. Gracias a la naturaleza que lo conforma, nos encontramos ante un ámbito especialmente dinámico y ágil, que nos permite crear nuestra propia cartera en cuestión de segundos y poder comenzar a operar de manera inmediata.

Este hecho es especialmente relevante, ya que no tenemos que acudir a ningún espacio físico que nos habilite como inversores. Gracias a las diferentes plataformas existentes en este sector, que cuentan con la tecnología más avanzada, es posible comenzar a operar en cuestión de segundos.

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