El Mundial Rusia 2018 es uno de los eventos del año. La situación de las obras para concluir los estadios en los que se disputara la Copa del Mundo de fútbol preocupan a Putin. Su gobierno ha procesado a cuatro constructoras, que están a cargo de 7 de los 12 estadios que se utilizarán. El gobierno ruso exige una indemnización de 51 millones de dólares debido a retrasos en la construcción. Y hasta el momento apenas se cuenta con el 60 por ciento de las obras

El Mundial de Rusia se ha distribuido en 11 ciudades del país y comenzará el próximo 14 de junio. Los documentos judiciales muestran que el gobierno ruso, a través del Ministerio del Deporte, ha abierto seis procesos contra diferentes empresas, incluida una que pertenece al multimillonario Gennady Timochenko, aliado del presidente ruso, Vladimir Putin.

Ellas son acusadas de violar «una serie de obligaciones en cuanto a plazos para la construcción». Los estadios en cuestión se quedan en Novgorod, Volgogrado, Saransk, Samara, Ecaterimburgo, Kaliningrado y Rostov del Don.

Hace cuatro años, cuando faltaban cerca de cien días para la apertura de la Copa en Brasil, cuatro de los 12 estadios (33,3%) que recibieron juegos aún no habían sido entregados. Todos quedaron listos a tiempo.

Descargo de los proveedores

En una entrevista con la agencia de noticias Tass, Alexei Milovanov, director de Sport-Engineering Co, responsable de siete estadios de la Copa de 2018, dijo que los procesos no afectarán los plazos de entrega de las obras.

«Los estadios estarán completamente listos para los juegos de pruebas planificadas para marzo y abril», asumió Milovanov. En un duro pronunciamiento en octubre, el presidente Putin afirmó que los retrasos son «inaceptables». El caso de Samara despierta más temores, pues se estima que las obras están por lo menos dos meses atrasadas.

El estadio de 45.000 plazas albergará seis partidos, incluyendo Uruguay y Rusia en la fase de grupos, un partido en los octavos de final y uno en los cuartos.

La PSO, una de las empresas procesadas por el gobierno ruso y responsable del estadio en Samara, manifestó «sorpresa» ante la acción judicial del gobierno. La empresa afirmó en un comunicado que «los proyectos de los estadios cambiaron muchas veces, y los plazos también fueron reajustados. No aceptamos las acusaciones y nos defenderemos en el tribunal», dijo la compañía.

lStroytransgaz, empresa que pertenece al multimillonario Timochenko, también dijo que los plazos de construcción habían sido alterados con la anuencia del Ministerio del Deporte.

En la Copa Confederaciones, en 2017, Rusia exhibió cuatro de los 12 estadios que se utilizarán en el Mundial: el Spartak, en Moscú, el Fisht, en Sochi, el de Kazan y el de San Petersburgo.