Mujeres indígenas contra el machismo. Las mujeres indígenas reunidas ante el congreso boliviano han representado un hito. El país ha implementado una ley integral para garantizar a las mujeres una vida sin violencia. Los hábitos y prácticas del machismo persisten. Y Bolivia ataca el flagelo. La ONG Interteam Suiza apoya la lucha.

“El patriarcado y el sistema ideológico adverso a la socialización están aún vigentes en Europa, el Norte y el Sur”, subraya Karin de Fríes, psicodramatista. La profesora suiza y el periodista español Miguel Villafranca fueron enviados hace unos meses al país.

 

De Fríes subraya que una mujer muere cada tres días en algún lugar del planeta como consecuencia de la violencia de género. “Pero, más allá de los datos estadísticos o el nivel de desarrollo -advierte-, la violencia machista persiste en Bolivia, Suiza, España o cualquier otro país».

Mujeres indígenas en Sucre

De Fríes y Villafranca trabajaron en el Centro Juana Azurduy de Sucre . La primera, mediante la aplicación del psicodrama, que consiste en la actuación, de manera espontánea, creativa y colectiva, de situaciones de violencia.

La idea es no quedarse en la palabra, sino dramatizar las situaciones para entender las causas de los diversos tipos de violencia en el hogar, la escuela y el barrio.

A su turno, Miguel Villafranca ofreció su experiencia organizando programas radiales. Estos orientan actitudes de reflexión en los niños y adolescentes.

“El patriarcado y el machismo han creado una sociedad violenta, una sociedad donde quienes llegan a dirigir los países se han criado y socializado”, señala. Su proyecto incluye también la formación de jóvenes de ambos sexos para la emisión de programas radiales sobre “masculinidades” y prevención de la violencia.

Los voluntarios de Interteam coinciden en que las políticas del Gobierno plurinacional boliviano en este terreno son adecuadas, pero su aplicación es todavía lenta. Por ejemplo, la política de protección a la infancia es admirada en el mundo y destacada por UNICEF, pero no quiere decir que hayan desparecido el trabajo infantil o el abuso laboral.